Hay poca luz. Me duele la cabeza de ver la tele. Anuncios y más anuncios. Y parece que van subiendo el volumen cada vez. Es la una y cuarenta y siete y hace un cuarto de hora que comenzaron los anuncios. Qué horror. Quito el volumen. Ahora sólo se oye el débil crujir del aire acondicionado. Hace calor. Se está bien. Eva Hache acaba de aparecer y me está mirando, me está diciendo algo, pero soy incapaz de entenderla. No tiene sonido la tele y mi capacidad para leer los labios es bastante…es nula. Vuelvo a poner el volumen.

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